Hola, cuando un paciente llega con una crisis aguda que desborda lo planificado, lo primero que hay que recordar que *la contención es, en si misma, parte del horizonte terapéutico.* No se esta "perdiendo el tiempo" o "desviándose"; al contrario, se esta construyendo un vinculo de seguridad mas importante que el paciente necesita en ese momento.
Aquí te comporta còmo se puede abordar esa transición para que se sienta fluida y profesional.
1. *Valida y "frena" con suavidad.* En cuanto se detecta la crisis, hay que dejar de lado la hoja de ruta física o mental que se pueda tener.
2. *El anclaje en el "Aquí y Ahora".* Si la crisis es muy intensa , no se debe hacer intervenciones cognitivas complejas. Se debe usar el cuerpo, osea hay que invitar al paciente a notar sus pies en el suelo, el peso en la silla o a respirar con uno. Esto no es solo para calmarlo , es un gesto terapéutico potente que dice : "Aquí estoy, no te vas a desintegrar, yo te sostengo.
3. *La escucha activa como herramienta*. Permite que la emoción fluya. A Veces, la persona solo necesita saber que su desborde no le asusta al psicólogo. La propia regulación emocional es el mejor instrumento que se tiene en ese momento, si se mantiene la calma, el propio sistema nervioso ayudara a regular el del paciente.
4. *Recuperar el horizonte (cierre).* Hacia el final , cuando la persona este un poco mas regulada se puede realizar una transición suave. Algo como: "Me alegra que hayamos podido ocupar este espacio a lo que te estaba ocurriendo hoy" así se puede validar que el tiempo no se perdió, sino que se invirtió en salud mental.
Hay que recordar que la flexibilidad una de nuestras mayores habilidades, la estructura técnica esta ahí para servir al paciente, no al revés.